Daniel Jiménez (La Tegala) comparte los sabores de su vida y su tierra en el espacio 360° HUB de Madrid Fusión
Lanzarote volvió a ocupar uno de los principales espacios de Madrid Fusión, el 360° HUB, por segundo día consecutivo. Y cuando afirmamos que fue Lanzarote quien lo ocupó es porque la propuesta que se puso sobre la mesa, o las mesas, iba impregnada de territorio…y de recuerdos. Daniel Jiménez (La Tegala, Mácher) -a quien por cierto solo se le vio al final de la sesión- se valió de ellos para mostrar al auditorio su mano y su técnica. Fue su jefe de sala, Sergio Mula, el encargado de narrar todo lo que ocurre en ese bello espacio del pueblo sureño. Todo con el solvente hilo conductor de Ignacio Romero, que aderezaba el ambiente con sus conocimientos sobre historia y etnografía. Y el soporte de Saborea Lanzarote, epicentro de lo que genera Lanzarote en el congreso mundial.
Jiménez arrancó como suele en La Tegala: con un Panipuri -pan aireado en realidad, por aquello de las circunstancias- con su alimojo y el chupito verde de rigor, que maridó con un interesante vermú de la casa.
El trago se prolongó hasta acompañar un Pulpo, perfecto de punto, con berenjena de finca propia, colichoco y la bbq japonaria. El primer contacto del chef con su niñez, lo encontramos en las Texturas de la morena. Flan, escaldón, bocadillo de “chorizo” de Chacón y una radler casera a base de Clipper de fresa y cerveza de Malpeis.
El cochino negro -Calamares carbonara, tartar de lapas y yema de huevo curada- subió la intensidad de la propuesta que, por mayor gozo, maridó a la perfección con un Nubium Rosé de Bodega La Verea
La parte salada se completó con sendos despieces: de la cabra y del conejo, propuestas icónicas del chef en La Tegala. En ambos casos maridados por el Luz de Obsidiana de Erupción.
Un Bocado de Nutegala y un petit four elaborado por la madre del chef -única delicatessen que no se produce en las cocinas de La Tegala- completó la sesión no sin antes brindar con el Canarii de El Grifo.
La idea era que el mundo gastronómico de Madrid Fusión conociera la propuesta de Jiménez en su local de Mácher. Y, por lo escuchado, hubo gente que tomó buena nota.








