Las excursiones organizadas desde los municipios de la Isla convierten cada año la feria de Pozo Negro en una cita fija para quienes mejor entienden el valor del campo, el mar y la cocina de Canarias

No solo productores, cocineros, bodegas, queserías y artesanos convierten cada abril a FEAGA en una gran cita del calendario canario. También los mayores de Lanzarote han vuelto a hacer suya la Feria Agrícola, Ganadera y Pesquera de Fuerteventura, una escapada ya plenamente consolidada en la agenda insular y que cada año moviliza excursiones desde los municipios de la Isla hacia Pozo Negro.

La presencia de mayores lanzaroteños en FEAGA 2026 vuelve a evidenciar que la feria no se entiende únicamente como un espacio profesional o institucional, sino también como un lugar de encuentro con la memoria del producto local, los oficios de siempre y la cultura alimentaria del Archipiélago. Para muchas personas, acudir a FEAGA es volver a mirar de cerca el campo, la ganadería, la pesca, las elaboraciones artesanas y ese recetario cotidiano que ha dado forma a la mesa canaria durante generaciones.

En el caso de Arrecife, cerca de 200 mayores del municipio participaron este viernes en una excursión organizada por la Concejalía de Mayores. El concejal responsable del área, Rosmen Quevedo, destacó la excelente respuesta de los asistentes a una jornada de convivencia y de reconocimiento al sector primario del Archipiélago, celebrada en la Granja Experimental de Pozo Negro, en el municipio de Antigua.

Pero la imagen va mucho más allá de una sola guagua o de una única convocatoria. La visita de mayores a FEAGA se ha convertido con el paso de los años en una suerte de tradición no escrita, una excursión casi obligada en el mejor sentido del término, repartida a lo largo de las jornadas centrales de la feria para facilitar la participación desde distintos puntos de Lanzarote. Es una forma de estar presentes en uno de los grandes escaparates del sector primario canario y, al mismo tiempo, de disfrutar la feria desde una mirada especialmente valiosa: la de quienes mejor reconocen el peso cultural del queso, el gofio, los mojos, el vino, las conservas, la repostería tradicional o la cocina de aprovechamiento.

Ese vínculo encaja además con el papel que Lanzarote ha llevado este año a FEAGA a través de Saborea Lanzarote, con una programación repleta de catas, degustaciones y talleres de producto local. La feria ha vuelto a mostrar quesos artesanales, vinos, cervezas, mojos, dulces, batatas, hamburguesas de cochino negro, salinas, mermeladas y otras referencias que resumen bien la diversidad de la despensa insular.

En ese contexto, la presencia de los mayores aporta algo que no cabe en ningún expositor: contexto, memoria y autenticidad. Porque FEAGA no solo se visita, también se recuerda, se comenta y se saborea desde la experiencia. Y ahí, una vez más, los mayores de Lanzarote vuelven a ocupar un lugar propio en una feria que habla de presente, pero también de raíces.