Puerto Bahía

Bajo la gestión de Rafael Espino (Vega de Yuco) y con Nauzet Santana al frente de los fogones, vive una época de esplendor

La oferta de restauración en la zona del Varadero, en Puerto del Carmen, es amplia y variada. Hablamos de un lugar reconvertido en destino turístico pero que aún conserva parte de la esencia del pequeño puerto por el que, a diario, entran y salen los pescadores y, cuando no, reina la actividad náutica vinculada al ocio.

Allí conviven la Cofradía de Pescadores con el abortado restaurante-escuela El Fondeadero, reaprovechado como salón de actos municipal, y un sinfín de locales, cada uno con su correspondiente captador en la puerta.

Desde El Varadero hasta la Playa Chica transcurre un paseo marítimo que se abre paso entre la oferta de restauración y el Atlántico, con su espectacular azul y la Isla de Lobos y Fuerteventura al fondo. Y, por el camino, Puerto Bahía. Si no sabes con exactitud dónde está, nada de qué preocuparse: su presencia se hace notar.

Su amplia y bien distribuida terraza te indica que estás en un lugar que poco tiene que ver con lo que se mueve alrededor. Respira distinción. A partir de ahí es recomendable dejarse llevar por el atento personal de sala y las sugerencias del chef Nauzet Santana.

Un chef de referencia

Nauzet Santana es joven, preparado e inquieto. Y con un recorrido en locales de nivel en la isla (El Marinero, Dunas,…). Personalidad en la cocina e imaginación a raudales combinada con un sobrio control de las técnicas. Es en quien descarga la responsabilidad al frente de los fogones Rafael Espino, gestor del restaurante y, al tiempo, o antes que, propietario de las bodegas Vega de Yuco.

Naturalmente, en la carta de Puerto Bahía lucen los vinos de la bodega, que acaba de cumplir 25 años y está en plena madurez. Pero no en exclusividad. Con lo que disfrutamos de muchas posibilidades para maridar cualquier de las propuestas que salen de la cocina.

En nuestra visita fuimos testigos de todo ello: cocina imaginativa, combinaciones de riesgo controlado y efectivo en los entrantes y masterclass de técnica con un excelso Arroz meloso de carabineros de La Santa. Producto y cocina. Y sin prisas para disfrutar de una sobremesa como pocas veces habrá vivido gracias a la privilegiada ubicación.

La madurez de Vega de Yuco

El propietario de Puerto Bahía, Rafael Espino, lo es también de las bodegas Vega de Yuco, que acaban de cumplir 25 años. Un cuarto de siglo de evolución. Mostró sus credenciales en sus inicios con el mítico Yaiza, de cautivadora botella azul, y acaba de dar un giro con la línea Gara, vinos complejos, con gran personalidad, elaborados artesanalmente (deliciosamente sorprendente el rosado/¿naranja?) y con el lanzamiento de Princesa Fayna, un espumoso Brut Nature a partir de uva Diego.

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