Senko Ramen combina el pulso ágil de un local informal con fondos cocinados a fuego lento, una carta amplia y el sello de Jaime Jiang, impulsor del Grupo Kokoxili

Costa Teguise suma una nueva dirección para comer ramen, bocaditos asiáticos de calidad y platos informales con vocación popular. Senko Ramen, el nuevo proyecto de Jaime Jiang, impulsor del Grupo Kokoxili, acaba de abrir sus puertas en el local que ocupó el antiguo Cochino Cojo, con una propuesta que mezcla estética urbana japonesa-coreana, servicio ágil y una cocina de base mucho más pausada de lo que su apariencia de fast food podría sugerir.

El concepto tiene algo de contradicción feliz: por fuera funciona como un local directo, joven, visual y fácil de entender; por dentro, en la cocina, el ramen se apoya en fondos trabajados a fuego lento durante largas cocciones. Esa doble naturaleza —rapidez en la experiencia, paciencia en la elaboración— define buena parte del atractivo de Senko Ramen, que se presenta bajo la idea de los “mil sabores”, inspirada en el concepto japonés Senmi, según explican los gestores del nuevo proyecto.

La carta, amplia y accesible, gira en torno al ramen, pero no se queda ahí. Además de distintas versiones de ramen —miso, tonkatsu, kimchi, tantanmen, tomate, shoyu o senko baitan—, la oblicada presencia del arroz, poke, gyozas, baos, takoyaki, karaage, yakitori… Los precios refuerzan esa vocación democrática: una oferta pensada para comer sabroso sin convertir la salida en un lujo.

El local resulta sencillo, pero atractivo. Entra por los ojos con una decoración pensada para evocar una calle asiática contemporánea, entre Japón, Corea y China, con faroles, señalética, ilustraciones y un punto tecnológico que busca ordenar tiempos y facilitar el servicio. No pretende ser un restaurante solemne, sino un espacio cómodo, informal y apetecible, de esos en los que uno entraría por curiosidad y repetiría por practicidad. Ofrece, igualmente, la opción take away.

Su ubicación también juega a favor. Senko Ramen cuenta con una amplia terraza, un parque infantil justo enfrente y buena disponibilidad de aparcamiento público en la zona, tres factores que amplían mucho su público natural. Puede funcionar para jóvenes con presupuesto ajustado, para familias que quieran comer algo diferente sin complicarse, o para quienes busquen una alternativa rápida, caliente y reconfortante en Costa Teguise.

La apertura tiene además un valor añadido para la escena gastronómica insular: detrás está Jaime Jiang, una figura vinculada a uno de los establecimientos que más contribuyó a elevar la percepción de la cocina oriental en Lanzarote. Kokoxili marcó época y sigue marcando tendencia en Arrecife por su salto de calidad, y Senko Ramen parece recoger ese legado en un formato más directo, urbano y popular.

En tiempos de conceptos híbridos, Senko Ramen acierta al no esconder lo que es: un local informal, asequible y visual, pero con una cocina que no renuncia al sabor de fondo. Fast food en la forma, slow food en el caldo. Y eso, en un buen ramen, es bastante más que un detalle.