Vega de Yuco logra plata y bronce en los Decanter 2026 con dos vinos de la D.O. Lanzarote: Princesa Gara y Princesa Fayna

El vino de Lanzarote vuelve a mirar de frente al gran escaparate internacional. Bodegas Vega de Yuco ha situado dos de sus elaboraciones de la D.O. Vinos de Lanzarote en el palmarés de los Decanter World Wine Awards 2026, uno de los certámenes más influyentes del calendario enológico mundial, celebrado en Londres bajo el criterio de una cata a ciegas y un jurado formado por expertos internacionales, Masters of Wine y grandes prescriptores del sector.

La bodega lanzaroteña ha obtenido una medalla de plata para el Princesa Gara Malvasía Volcánica sobre lías 2022 y una medalla de bronce para el espumoso Princesa Fayna Brut Nature 2019. Dos reconocimientos que, más allá del metal, refuerzan el momento de madurez de una viticultura insular que ha aprendido a convertir la dificultad extrema de su paisaje en identidad, elegancia y valor diferencial.

El resultado más destacado lo firma Princesa Gara 2022, un blanco monovarietal de Malvasía Volcánica con crianza sobre lías que ha sido distinguido con plata. La referencia condensa algunos de los rasgos más reconocibles del viñedo lanzaroteño: acidez vibrante, profundidad mineral y una expresión aromática marcada por el suelo de ceniza, el viento y la austeridad hídrica. En un concurso donde compiten vinos de todo el mundo, esa singularidad ya no funciona como rareza, sino como argumento de calidad.

También ha sido premiado el Princesa Fayna Brut Nature 2019, que obtiene bronce y confirma el recorrido de Lanzarote en el terreno de los espumosos de larga crianza. La medalla reconoce el trabajo técnico de Vega de Yuco en una categoría cada vez más competitiva, donde la precisión, el tiempo y la finura resultan determinantes. Que un espumoso nacido en suelos volcánicos encuentre acomodo en el radar de Decanter habla de una isla que no se limita a defender sus blancos secos, sino que amplía su conversación enológica.

Desde el Consejo Regulador de la D.O. Vinos de Lanzarote, estos galardones se interpretan como un espaldarazo que supera el éxito concreto de una bodega. La lectura sectorial es clara: competir entre miles de referencias internacionales y regresar con dos medallas confirma que la llamada viticultura heroica lanzaroteña posee una personalidad difícilmente replicable. No es solo una cuestión de paisaje hermoso o de relato turístico; es una forma extrema de cultivo capaz de producir vinos con carácter, tensión y reconocimiento exterior.

El caso de Vega de Yuco resulta especialmente significativo porque une tradición insular, investigación enológica y una mirada contemporánea del mercado. Sus dos vinos premiados no responden al mismo perfil: uno se apoya en la profundidad de la Malvasía Volcánica trabajada sobre lías; el otro explora la vía del espumoso Brut Nature con crianza prolongada. Esa doble lectura permite entender mejor hacia dónde camina parte del vino lanzaroteño: menos complacencia, más precisión y una voluntad creciente de medirse en ligas internacionales.

Las medallas de Decanter se suman a una trayectoria de reconocimientos que la D.O. Lanzarote viene acumulando en los últimos años y que ha contribuido a consolidar la marca insular como una de las expresiones más singulares del vino español. En una geografía donde la viña sobrevive en hoyos, muros de piedra seca y cenizas volcánicas, cada premio internacional tiene también una dimensión cultural: reconoce el trabajo de quienes sostienen un paisaje productivo único.