Nueva imagen para uno de los vinos históricos de El Grifo
El Grifo renueva la imagen de Moscatel de Ana, vino dulce de Lanzarote elaborado con cepas centenarias y larga crianza oxidativa en barrica
El Grifo ha renovado la imagen de Moscatel de Ana, uno de sus vinos dulces más singulares, sin introducir cambios en una elaboración estrechamente ligada a la historia de la bodega y del viñedo lanzaroteño.
La nueva presentación recupera con mayor protagonismo la figura de Ana Brito, nacida en la propia bodega en 1880. Ese mismo año corresponde, según la documentación conservada por El Grifo, a la primera referencia de un moscatel de crianza oxidativa en sus archivos.
Más allá del cambio estético, el interés de Moscatel de Ana está en su propia materia prima. Se elabora exclusivamente con moscatel de Alejandría procedente de cepas prefiloxéricas de entre 100 y 150 años, algunas de ellas cultivadas en antiguos chabocos abiertos en la lava.
Asoleo y larga crianza oxidativa
La elaboración comienza con el asoleo de las uvas antes de afrontar una prolongada crianza oxidativa en barricas de roble.
De ese proceso resulta un vino en el que la bodega identifica aromas de fruta confitada, frutos secos y hierbas aromáticas, con el dulzor equilibrado por la acidez.
Moscatel de Ana acumula además reconocimientos en concursos como Bacchus, Berliner Wine Trophy, Challenge International du Vin o Mondial des Vins Extrêmes, entre otros.
La actualización forma parte de una revisión más amplia de la imagen de los vinos dulces de El Grifo, que alcanza también a George Glas, su vino dulce tinto. En ambos casos, el cambio se limita a la presentación y mantiene las elaboraciones actuales.
Moscatel de Ana tiene un precio recomendado de 58,70 euros.

