La última jornada sirvió para reforzar la imagen de Lanzarote como destino gastronómico con personalidad propia, apoyado en productos de fuerte identidad

Saborea Lanzarote clausuró su presencia en GastroCanarias 2026 con una jornada centrada en tres productos que resumen buena parte de la singularidad gastronómica de la isla: la batata de jable, la cebolla de Lanzarote y el atún patudo canario. Tierra y mar volvieron a encontrarse en el stand lanzaroteño para mostrar una despensa marcada por la calidad, la diferenciación y el vínculo directo con el territorio.

La última jornada sirvió para reforzar la imagen de Lanzarote como destino gastronómico con personalidad propia, apoyado en productos de fuerte identidad y en una generación de cocineros y pasteleros capaces de interpretarlos desde la tradición, la técnica y una mirada contemporánea.

Para ello, Saborea Lanzarote reunió a cuatro nombres destacados de la cocina y la pastelería insular: Orlando Ortega, de Lilium; Jon Pérez, de Nakai; Enrique Martín, de La Corona; y Julieta Bicker, de Zen Marinero. Todos ellos protagonizaron showcookings con los que acercaron al público profesional algunas de las posibilidades culinarias de estos productos.

Orlando Ortega presentó cebollas de Lanzarote con mojo marino y un bocadillo de patudo canario, dos elaboraciones que pusieron el acento en el sabor limpio del producto y en la conexión entre la huerta insular y el Atlántico. Jon Pérez centró su propuesta en la batata de jable, con distintas texturas y una versión crujiente acompañada de chorizo Chacón y encurtidos.

En el apartado dulce, Enrique Martín elaboró bombones de batata de jable y de queso de cabra ahumado de El Faro, mientras que Julieta Bicker presentó una batata asada al jable, reforzando el valor de este producto como ingrediente versátil también en la repostería y la cocina dulce.

Las sesiones se acompañaron con vinos de las bodegas Guiguan, Vulcano, Rocanegra, Jable de Tao, La Geria, Bermejo y Olivina, que completaron el relato gastronómico de la isla desde una viticultura volcánica cada vez más reconocida dentro y fuera de Canarias.

La jornada contó también con la participación de Lanzarote en la mesa redonda sobre los “Desayunos de hotel”, dirigida por José Carlos Capel, presidente de Madrid Fusión y crítico gastronómico. En ella intervino Eduardo Riestra, de Palacio Ico, ganador del reconocimiento al Mejor Desayuno de Hotel de Canarias 2025, junto a Lucía Cortezo, del Hotel 1478, y Esteban García, de A&B Santa Catalina, Royal Hideaway.

Por el stand pasaron profesionales y prescriptores como el propio José Carlos Capel, Maire Modrego, de Euro-Toques, y el chef tinerfeño Víctor Suárez, de Haydée con estrella Michelin, entre otros asistentes que siguieron las catas y degustaciones programadas.

Con esta última jornada, Saborea Lanzarote cerró un GastroCanarias 2026 que ha servido para confirmar el vigor de la cocina insular. Una cocina que crece desde la suma de productos únicos de tierra y mar, vinos volcánicos y talento profesional para convertir la identidad del paisaje en experiencia gastronómica.